Gratitud
Agradecer sin negar el dolor
La gratitud no borra lo que duele. Cuando se usa para tapar, deja de ser gratitud y se vuelve silencio.
Toc Toc Soy Dios · 13 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
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Hay una versión de la gratitud que hace daño: la que se usa para cerrarle la boca a alguien que está sufriendo. «Agradece que estás viva», «hay gente peor». Eso no es gratitud, es apuro por que el otro deje de incomodar.
Las dos cosas caben juntas
Se puede estar agradecida y rota al mismo tiempo. De hecho, casi siempre es así. La gratitud honesta no niega el inventario del dolor: lo pone al lado de otro inventario, y deja que los dos existan.
Una práctica de tres líneas
Antes de dormir, escribe una cosa que dolió, una que sostuvo y una que quieres pedir. En ese orden. Ninguna cancela a la anterior.
¿Quieres dejar algo escrito?
Hay palabras que el corazón necesita dejar en algún lugar. Tu carta es privada y no se publica.